Hoy llegamos hasta el continente americano, para analizar unos sucesos extraños en Perú. Sudamérica es un lugar
de felinos. La diversidad de nichos ecológicos que ofrece este continente y la
adaptabilidad de estos animales se traduce en una abundancia de especies sobre
todo de pequeño tamaño: el kod-kod, el gato de Geoffroy, el de las Pampas, el
gato montés, el jaguarundi, el tigrillo, el margay (capaz de bajar de un árbol
boca abajo y colgarse de una rama con las patas traseras), el ocelote y el
jaguarundi (o gato-nutria como se le conoce por su afición al agua).

Unos más generalistas
y otros más especializados conforman un tesoro faunístico de importancia vital
que contribuye a que los ecosistemas en que habitan se mantengan en equilibrio
En cambio, en el continente del sur, la presencia de grandes gatos, bien sea
por la escasez de presas de gran tamaño o por otras circunstancias, es bastante
discreta: sólo tenemos al puma( o león de montaña como se le llama por su
parecido con una leona), que está emparentado con los mininos domésticos(
nuestro Felis catus), y el jaguar, un animal robusto( puede superar los 100
kilos ), versátil y con una dentellada capaz de perforar el cráneo de sus
presas. Es el depredador de las Américas equivalente a los tigres y los
leones a cuyo mismo género.
Amazonas, lugar de dioversidad.
1992. Nos encontramos en las provincias de Pasco y Ucayali, en una remota
región de la selva del Perú no lejos del parque nacional Yamagacha. Pedro
Hocking un biólogo del Museo de Historia natural de Lima, conocido por haber
descrito varias especies nuevas de aves realiza tareas de muestreo de la fauna
autóctona.
Como es lógico,una de sus fuentes de información principales son los cazadores
locales.
Tras Preguntar a los Amesha sobre la fauna y en el momento que le toca el
turno a los félidos se lleva una sorpresa; los nativos le aseguran que, a parte
del jaguar y el puma, hay otras dos especies que se ven muy raramente: un
jaguar de cabeza grande parecido a un tigre pues tiene la piel rayada y otro
gato del mismo porte( al que llamaremos jaguar anómalo) con la piel
grisácea o marrón canela y cubierta por manchas sólidas como las de los
guepardos.
A la izquierda, el supuesto tigre rayado, y a la derecha el jaguar anómalo grisáceo.
Interesado en profundizar en la naturaleza de estos animales, Hocking invita a
los indígenas a proporcionarle una piel o huesos que posibiliten su
identificación. La suerte le acompaña.....
En 1994 obtiene dos cráneos que los aseguran que provienen de los
misteriosos gatos.
Inmediatamente, se pone en contacto con el especialista americano en félidos
Steve Conckling para que los analicen. Pero tras un momento de excitación,
donde la cuestión ¿ se tratará de dos especies desconocidas para la ciencia?
llega a flotar en el ambiente, el interés inicial en lo que parecía iba a ser
un gran descubrimiento, desaparece....
Una década: llega
el primer test científico
Pasan 11 años...
En Oxford, el paleontólogo Darren Naish, vivamente interesado en temas criptozoológicos,
decide que el material de Hocking merece una segunda oportunidad.
Los cráneos del tigre rayado y del jaguar anómalo son de gran tamaño a pesar de
pertenecer a dos hembras y lo normal es que cualquier cráneo de esas
dimensiones, si procede de sudamerica, se asigne automáticamente a un jaguar.
No obstante, Naish realiza un estudio morfométrico y lo compara con una muestra
de otros 30 félidos incluyendo pumas, tigres, leopardos,panteras nebulosas,
panteras de las nieves, etc...
La conclusión: los cráneos de Hocking, aunque muestran ciertas peculiaridades anatómicas entran dentro del rango de variabilidad de los jaguares normales aunque en el límite del mismo. No obstante las diferencias no son suficientes como para clasificarlos como especies nuevas. .
Mutaciones
sorprendentes

Nos quedamos pues con dos jaguares extraños...Pero ¿ como explicar el inusual
tono y marcas de las pieles de estos gatos peruanos?
Las manchas sólidas o las rayas no son típicas de los jaguares(
recordemos que estos animales están cubiertos con rosetas que son manchas
abiertas con un punto sólido en su interior). La clave podría estar en las
mutaciones que afectan a la distribución de las manchas y el pelaje de fondo.
Sabemos que se producen frecuentemente en otros gatos tanto pequeños como
grandes, salvajes y domésticos a veces produciendo efectos sorprendentes. Un
par de genes mutados pueden ser responsables de que un puma nazca color
ceniza-telaraña en vez de marrón-rojizo que es su color habitual o un tigre
tenga el fondo de color blanco( en vez de amarillento) aunque preservando sus
rayas negras..

Aunque los zoólogos ya han encontrado algunos términos para definir estas
mutaciones como:abundismo( exceso de pigmento), leucismo(
escasez de pigmento), albinismo( falta completa de pigmento), melanismo(
cuerpo casi completamente negro), etc...referido a los patrones de color del
pelaje de los gatos, solo ahora se está empezando a comprender los mecanismos
genéticos que las regulan....
Quizá el caso más espectacular sea el del guepardo
real en el que una mutación hace que las típicas manchas negras sólidas de este
maravilloso corredor de la sabana africana sean substituidas en el lomo por
rayas...por lo que al principio se le confundió con una especie nueva.
Saludos compañeros.
Fuente: Criptonatura.blogspot.com